ENCUADERNACIÓN ARTÍSTICA: VOLUMEN EN LA PORTADA

volumen en la portada de una encuadernacion
Son varias las formas que tenemos en encuadernación para realizar volúmenes en la tapa de un libro. Con ellos no sólo conseguimos dibujos tridimensionales, sino que también nos aprovechamos de las diferencias de textura que provocan al tacto. Como el libro es un producto diseñado para llevar en la mano, y una de sus mejores características (frente al texto digital) es justamente su capacidad para que disfrutemos tocándolo, es bueno que conozcamos las diferentes opciones que tenemos para realizar en sus tapas distintos volúmenes y texturas. Mi experiencia personal es que, siempre que alguien ha tenido una de mis encuadernaciones en la mano, al segundo se ha parado a acariciar su superficie, sorprendidos porque no tenga el tacto liso de los papeles satinados a los que tan acostumbrados están. Quizá en estos pequeños detalles resida la gran diferencia entre edición normal y encuadernación artística.
Vamos a ver qué opciones decorativas tenemos a nuestro alcance:

AÑADIR VOLUMEN BAJO EL MATERIAL DE RECUBRIMIENTO
Se pueden añadir texturas y dibujos a una portada gracias a colocar relieve entre la tapa y el material de recubrimiento. Cada material se adaptará mejor o peor a los contornos de estos volúmenes (mejor no intentarlo con materiales plásticos como el Guaflex), y quedará más o menos ceñido, creando diferentes acabados. Ojo: no poner volumen cerca de la zona de franquicia, para que el libro pueda abrir bien. Tampoco repasar los volúmenes directamente con una plegadera normal, ya que os saldrían brillos (sobre todo en tela). Poned un trozo de tela por medio cuando uséis la plegadera o utilizar una plegadera de teflón. ¡Ah!, y tened cuidado con qué materiales usáis. Procurad que no sean frágiles o agresivos con el libro a largo plazo (como una cartulina con PH ácido, o un trozo de cualquier cosa que se puede pudrir con el tiempo).

- Cartulinas
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Las cartulinas de la derecha están
ya biseladas
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Cómo quedan las cartulinas debajo
de una piel marrón
Una de las formas más comunes de añadir volumen es mediante el pegado de trozos de cartulina. Se puede pegar la cartulina tal cual la cortamos, o la podemos tratar, ya sea biselando el borde (cortándolo en un ángulo de 45º) o lijándolo, con lo que conseguiremos que los bordes tengan un acabado menos abrupto.
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Realce en cartulina con mosaico rojo
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Tapa para álbum de Depapel
Los volúmenes conseguidos con las cartulinas pueden realzarse colocando algún material diferente sobre ellas, ya sea una piel muy rebajada o láminas de metal. Este truco lo podemos usar con otras formas de crear volumen, al igual que pintar las zonas hundidas con un color más oscuro para remarcar la dimensionalidad del abultamiento.
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Ventana con lámina de pizarra
Incluso, cuando intentamos que en la portada se vea un bajorelieve, en realidad estamos añadiendo un cartulina que ocupa toda la superficie, a la que le hemos quitado los fragmentos que queremos que queden hundidos. Así se realizan las “ventanas” donde se pega un papel con el título sobre otro material, o las “huellas” donde introduciremos cualquier otro tipo de incrustación. En estos casos, escogeremos un cartón para la portada menos grueso, ya que tenemos que contar con que se le va a añadir el grosor de la cartulina.
 También se podrían realizar bajorelieves reales en el material interior (ya sea tallando la madera o el cartón), pero es más complicado y vuelve más frágil la estructura.

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Entellana
- Cuerdas
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Portada con cordel bajo piel
Una técnica muy antigua para conseguir volúmenes debajo del material es introducir cuerdas. Por ejemplo, el Evangelio de San Cuthbert (del siglo VII) tiene una decoración de la portada hecha con cuerdas cosidas a la madera, masilla en el dibujo central y todo recubierto con piel. Ojo: para pasar la cuerda por los agujeros realizados en la madera hay que poner engrudo en la punta de la cuerda (y dejar secar) y lijar los agujeros con lija fina. Si no, no hay forma de hacerlo. Cuerdas también marcadas son los nervios naturales, con los que se cosían los cuadernillos y que iban atados a la tapa y marcados sobre la piel. Hoy en día, que no se cose con estas cuerdas gruesas, lo que se hace es pegar en el lomo unos falsos nervios con cartulina pegada sobre la lomera. Las entellanas son unas pinzas de punta plana específicamente diseñadas para ajustar la piel a estos nervios del lomo.

- Pastas
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Guesso antes de cubrir
Ahora se sabe que el Evangelio de San Cuthbert tenía masilla en el dibujo central. Hoy por hoy existen otros materiales que nos pueden ayudar a conseguir texturas y dibujos más complicados. Por ejemplo, el Gesso, que se suele utilizar para sellar superficies antes de pintarlas, se puede extender sobre el cartón (con espátula, pincel, brocha....) o trabajarlo con más detalle (añadiéndole texturas mediante presión de objetos, o aplicándolo con una máscara de estencil). Si queremos que nuestras texturas y dibujos queden más voluminosos es mejor optar por una pasta de modelar en frío, cuya masa es más compacta y no pierde volumen al secar (como nos va a ocurrir con el Gesso). Con las pastas se pueden dar volúmenes muy elevados e, incluso, llegar a modelar figuras complicadas.


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Piel ya pegada sobre la pasta
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Flor dibujada con la pasta
Para acabados que requieran de líneas muy finas tenemos la pasta de plomo para vidrieras, con la que se realiza el falso vitraux, y que viene con un dispensador que te permite hacer líneas del grosor del plomo de los vitrales. A estos volúmenes delicados se adaptará una piel fina (o rebajada en las zonas donde se necesite).

- Texturas varias
A la tapa de cartón le podemos pegar todo aquello que nos apetezca. Si son trozos grandes los podemos ajustar apretando el material cubriente a sus bordes con la plegadera. Sin embargo, cuando los volúmenes son pequeños o intricados, es mejor colocar un trozo de plastazote (o alguna gomaespuma muy compacta) sobre el material y ponerlo bajo presión en la prensa. Así lo dejaremos hasta que seque (siempre es mejor haber pegado el material con engrudo, para que tarde en pegarse y se pueda adaptar bien a los bordes). El plastazote es una gomaespuma (por desgracia muy cara) que se usa para la protección de materiales frágiles durante una mudanza. Cuando se aprieta un material sobre el plastazote, éste se adapta a sus contornos, lo cual lo convierte en el ayudante perfecto para amoldar pieles o papeles a texturas.

- Acolchados
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Tapa acolchada
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Cartones acolchados
A veces se coloca gomaespuma debajo del material para realizar un acolchado. Podemos pegar nosotros la gomaespuma, con más o menos grosor, o comprar cartones que ya vienen con la gomaespuma incluida. Para que los bordes de la gomaespuma se biselen (queden menos gruesos en el canto) lo que tenemos que hacer es pegar el material cubriente sólo en la zona interior de la portada, estirándolo mucho. Esta presión es la que logra que la gomaespuma sea menos gruesa cerca del borde.

APLASTAR EL MATERIAL

- Repujado
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Interior de un repujado
Si el material exterior va a ser piel (en este caso, más bien gruesa) o metal, podemos realizar un repujado, donde se da volumen primero al material (se combinan acciones de aplastamiento por el frontal con otros de realce por la zona posterior) y luego, si se quiere reforzar, se rellenan los huecos internos con una mezcla de cera amarilla y resina (hay otras fórmulas de relleno). Aunque el repujado en piel se vincula con misales sesenteros y con los extraños diseños de los artesanos del cuero, es una técnica que se amoldaría bien a nuevos diseños y colores.

- Estezados, golpes en seco, grabados
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La Big Shot, la más conocida de las
"gofradoras" de papel
Las pieles húmedas se trabajan por medio del estezado (grabado con hierros, sin calor, por lo que también se la denomina “estampación o grabado en frío”), ya sea realizando múltiples golpes con el hierro, como usando la presión de una prensa o volante de dorar ("golpe en seco"). Las pieles finas son mejores para realizar volúmenes mediante el estezado con dibujo en hueco, donde el dibujo que se quiere que quede elevado está hundido en el hierro. Lo podemos realizar con un mosaico en piel muy fina, colocando debajo una buena capa de engrudo y metiendo el dibujo con la portada en la prensa. Para que este mosaico con relieve no abulte demasiado, le habremos preparado bajo la piel cubriente una zona rebajada. Esta huella quedará también cuando trabajemos con grabados (tanto si los realizamos en prensa como en tórculo). En Scrapbooking se utilizan una especie de tórculos pequeños con placas de textura, con los que realizan gofrados sobre papel.

- Texturas varias
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Textura de Pavelka
Con el golpe en seco podemos calcar cualquier textura sobre una piel o un papel humedecido. Para ello usaremos planchas de textura que se usan en los trabajos de pasta polimérica o sobre papel, o nos los vamos a poder construir nosotros ya sea con arenas pegadas, hierros, pastas de textura como la "lava", trozos de pegamento caliente, etc. Podemos poner la textura por dentro o por fuera del material (dependiendo si queremos que la huella quede elevada o hundida), y lo metemos en la prensa con un trozo de plastazote (u oto material acolchado). Podemos remarcar estas huellas con tinta, ya sea oscureciendo los hundidos o las zonas que sobresalen.



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Gofrado para luego dorar
- Gofrado
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Gofrado en piel
El gofrado es el grabado de un dibujo sobre el material sólo por calor (también podemos denominar como "gofrado" los otros hundidos que hemos visto, pero yo prefiero diferenciar entre trabajos con o sin calor). Se puede realizar una “huella” (un hundido) o que el calor cambie el tono del material. Lo más común es que se gofre la piel, ya sea para realizar el dibujo por el cambio de color de la piel con el calor, como para realizar la huella en la que vamos a dorar.
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Mosaico sobre huella
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Gofrado con pintura
Otras veces vamos a encontrar las marcas gofradas junto a otras técnicas decorativas, ya sea para remarcar los nervios, junto a mosaicos en piel o para delimitar la zona a pintar. Algunos materiales pueden estar tratados para que sean termovirantes (papeles, caucho, poliuretano), es decir, que oscurecen cuando se les aplica calor. Otros, como la piel, cambian de color de forma natural. En el mercado, tenemos una buena gama de papeles gofrados para imitar la textura de otro tipo de materiales (como la piel, la tela o el metal).
En tela el cambio de color es menor, aunque sí se produce un “hendido”.
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Materiales preparados para gofrar tela
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Terciopelo tras gofrar
Existe otra forma de gofrar sobre tela (además del láser). Si queremos realizar dibujos sobre el terciopelo gracias a quemar su superficie, lo lograremos con un sello de caucho, agua y una plancha. Mediante esta sencilla técnica la imagen del sello quedará gofrada sobre la tela (ya que se quemarán los hilos largos del terciopelo, sin afectar la base de la tela, que quedará a la vista).

MANIPULACIONES
- Arrugas
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Arrugas sobre volumen
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Papel arrugado, de Bloglovin
Se pueden arrugar pieles o papeles. Los papeles se añadirán sobre el material de recubrimiento si son muy finos, pero la piel puede ser la misma que usamos para cubrir la portada. En este caso, para la zona de abertura del libro es mejor dejar un grosor normal de la piel, pero donde hagamos las arrugas más exageradas es bueno rebajar mucho la piel para trabajar con facilidad. Para poder trabajar con la piel y arrugarla hay que cortarla con mucha amplitud y echarle bastante engrudo, que hará que la piel sea más moldeable y se convertirá en un material interior sobre el que se mantendrá la arruga cuando seque. 

- Pliegues
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Capitoné, de Natalie Asis
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Pliegues cosidos, de
Natalie Asis
Sobre las telas, que son más rígidas, habrá que realizar el volumen mediante pliegues, ya sea por técnicas como el capitoné (basadas en el cosido de los pliegues), como ir, con paciencia, poniendo una tira de pegamento, doblar la tela, dejar secar con peso, poner otra tira de pegamento... Es una de las técnicas menos vista y, quizás por ello, de las que más llaman la atención. De los que la trabajan me quedo con el gusto refinado de Natalie Asis, que vende sus trabajos en Etsy.




AÑADIR MATERIAL SOBRE EL RECUBRIMIENTO
- Capas de material superpuestas
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Pieles superpuestas, de
Obradoiro Penumbra
Pongamos como ejemplo de esta técnica el trabajo que acaba de ganar el Premio Nacional de Encuadernación. Sobre un material resistente y poco grueso inferior (puede hacerse sobre papel japón, por ejemplo) se añaden tiras de otro material (en este caso, piel). Podéis ver más ejemplos de esta técnica de superposición en otras encuadernaciones de Obradoiro Penumbra. En el ejemplo ganador del Premio Nacional las tiras de piel casi se unen, como si fuera un mosaico de borde a borde, pero dejan pequeñas aberturas, como una piel con incisiones. En otros trabajos suyos los materiales se superponen unos sobre otros, creando volúmenes muy naturales (como texturas de piedras o metales).




- Mosaico de piel gruesa
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Mosaico con volumen
Si usamos pieles sin rebajar cuando hacemos un mosaico, podemos jugar con ese grosor para crear volúmenes que den profundidad al dibujo. Cuando se realiza este tipo de mosaico es mejor rebajar los bordes de los fragmentos, ya sea chiflándolos finamente por el borde, como aplastándolos mucho en esas zonas.





- Incrustaciones
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Libro de pelo con incrustación de Fimo
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Portada de Fimo, de 
Aniko Kolesnikova
Se puede pegar cualquier cosa directamente sobre la portada. Para que este elemento no se separe con facilidad se hace un hundido en la zona de la portada donde se vaya a poner el añadido. Por ejemplo: si vamos a poner una piedra, debajo del material de recubrimiento podemos haber hecho un hendido con cartulina, poniendo una cartulina del tamaño de la portada a la que le hemos recortado las zonas para las incrustaciones. De esta forma, la incrustación no queda a ras de la portada y tiene más superficie sobre la que pegarse (ya que se pega también a los laterales de la hendidura). Si no lo hiciésemos así, se podría separar fácilmente del libro. Podemos incrustar cualquier elemento. Uno de los que más juego nos van a dar es la pasta polimérica (yo uso  Fimo). Con esta pasta podemos imitar cualquier material duro o textura e, incluso, se puede usar para realizar la portada entera. Podéis ver los bellos trabajos de Aniko Kolesnikova con esta técnica pinchando aquí.

- Cartulina
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Cartulinas añadidas y superpuestas,
de Joelle Bocel
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Cartulinas superpuestas sin recubrir
Podemos añadir a la portada trozos de cartulina recubiertas (hay que cubrir también los laterales y, si es piel, rebajar mucho la zona doblada). Se puede hacer con el mismo material o no, y se puede combinar con los volúmenes bajo el material de la portada. Cuando trabajamos con varios niveles que se superponen hay que ajustar el grosor de las zonas comunes, y dejarlas incrustadas. También podemos añadir varias capas de cartulinas pegadas con aberturas escalonadas para que se puedan ver todas las capas. En estos casos se puede cubrir la cartulina o jugar con los colores naturales de las cartulinas.

- Encapsulado
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Encapsulado con materiales marinos
Un encapsulado es un hueco realizado sobre una portada sin llegar a traspasarla, donde se introducen objetos (sujetos o no), a veces cubiertos por una tapa transparente y otras veces sin ella. Los encapsulados suelen hacerse en portadas firmes y de gran grosor, que son las que permiten realizar estos espacios con gran profundidad.

- Texturas
Podemos pegar elementos sobre la portada con la intención de crear texturas sobre el material de recubrimiento. Sirvan como ejemplo los trabajo con servilletas arrugadas o arenas.

- Embossing con polvos
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Sello y pegamento de embossing 
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Embossing con polvos
Se puede realizar sobre cualquier material, aunque en aquellos que sean porosos hay que tratarlos antes, y cuando demos calor sobre la piel deberemos tener cuidado. La forma de realizarlo es colocar un pegamento especial sobre el que echaremos los polvos de embossing que quedarán pegados. Para que cojan el volumen se les dará con una pistola de calor.

- Pasta o Guesso
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Pasta de embossing dorada sobre tela
Guesso sobre Buckram
Existe pasta para hacer embossing. La colocaremos con una plantilla metálica (con las de plástico se puede meter por debajo de la plantilla y estropear el dibujo) o a mano, y luego se le da con la pistola de calor. En este caso, es la pasta la que ya viene con un color determinado. También podemos colocar guesso, con o sin plantilla.

- Cosidos
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Cosido con tiras de piel
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Cosido sobre el material,
autor desconocido
Al igual que se pueden poder cuerdas bajo el material para crear volúmenes, todo cosido que hagamos sobre el material también los crearán. Da igual si estamos ante un cosido que sea funcional como plenamente decorativo. El cosido puede atravesar toda la portada o ir sólo sobre el material de recubrimiento.



- Mod Podge dimensional magic
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Mod Podge secando
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Papel preparado para echar el Mod Podge
Mod Podge ideado para realizar volúmenes transparentes. Se puede poner en gotas, pero es preferible colocarlo dentro de una zona delimitada. Hay que cuidar varios detalles: Deja secar bien la tinta del papel si lo vas a usar de base; pon debajo material en donde no pueda quedar pegado o usarlo sobre un material que no traspase (el primero que hice se quedó pegado sobre la madera en la que lo puse, y ahí sigue).

- Pinturas
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Madera craquelada
Las pinturas consistentes como el acrílico crean texturas elevadas cuando se utilizan, más si las ponemos salpicadas que si las colocamos con brocha. No es bueno, sin embargo, jugar demasiado con estos volúmenes, ya que las gotas de pintura se pueden llegar a desprender. Por otra parte, si estas pinturas las craquelamos, las fisuras en el color también producirán cambios en el volumen.

QUITAR MATERIAL DE RECUBRIMIENTO

- Incisiones, vaciados y filigranas
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Piel con incisiones, de Leonar Koren

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Vaciado en el lomo
Si la abertura en una portada no llega a atravesarla, entonces estamos ante una incisión. La incisión se puede decorar por dentro, ya sea pintando las partes expuestas, o poniéndole un papel muy fino de color debajo. Cuando la incisión es mayor la vamos a encontrar citada como vaciado o ventana.

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Mandorla en filigrana
Si en vez de hacer una incisión simple, intercalamos dibujos en la zona de la ventana, entonces llamamos a esta decoración filigrana. Véase un articulo sobre filigranas en piel en artesdellibro (en donde viene la fotografía de muestra). Para diseñar una filigrana seguiremos las mismas leyes que si hiciésemos una plantilla de estarcido. El dibujo se compone de "puentes" e "islas". Una "isla" es una zona del dibujo que va a ser recortada totalmente alrededor. Para que esta zona se mantenga en el diseño deberemos poner "puentes", es decir, líneas de material que van a sujetar el dibujo.





- Ventanas con capas debajo
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Mosaico de papel debajo de ventana 
Hay otras opciones decorativas algo más complicadas, como por ejemplo incluir varias capas de papel con distintas formas de abertura (al igual que una abertura por capas, pero con menos fondo y si llegar al interior del libro), o realizar mosaicos con papeles de colores (que se verán a través de las incisiones).

- Lijado
Ya he hablado de esta técnica al tratar de las formas de tintar la piel. Pero también tiene cabida aquí ya que al lijar el cuero no sólo vamos a variar su color, sino que también cambiamos su textura y volúmenes.

Y hasta aquí el repaso de hoy. Espero haber aclarado muchas dudas y haberos dado otras cuantas ideas. Para cualquier otra cosa, estamos en Ojodeva. ¡Saludos!

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