TELAS UTILIZADAS EN ENCUADERNACIÓN

tela para encuadernacion
Encuadernación con tela reciclada y acolchada
tela para encuadernacion
Cuaderno encuadernado con tela Gematex
La tela suele servir para cubrir la parte exterior del libro, ya sea la tapa entera, como solamente el lomo. Los hilos entrecruzados que la forman la convierten en un material resistente y flexible al mismo tiempo, exactamente lo que necesita una encuadernación para abrir y cerrar sin dificultades ni rupturas indeseadas. Son telas ya preparadas, con papel en su zona posterior que sirve para manejarlas con facilidad y para que la cola no las traspase y ensucie cuando las peguemos a las tapas. En esta entrada del blog os voy a hablar de las telas con las que solemos trabajar en Ojodeva
La más común hoy en día es la Gematex, que en algunas tiendas la venden bajo el simple nombre de “tela de encuadernar”. Con una urdimbre más compacta existe la Tissue Lined Rayon que vende la empresa inglesa Ratchford. Y con un aspecto como de vaquero desgastado tenemos la Linocolor. Las tres vienen en colores lisos, permiten una impresión con inkjet en colores claros (preferiblemente textos y dibujos sencillos, ya que no están preparadas para retener bien las tintas) y se pueden estampar con película al calor (mejor con la presión de un volante de dorar que a mano) o serigrafiar.
Estas telas de procedencia inglesa suelen tener el entrelazado del tejido muy fino. Cuanto más fino, más lisa es la superficie, más sencillo es estamparla y más difícilmente las traspasará la cola.
libreta en arpillera y sello tintado
Libreta en arpillera y sello tintado
tela para encuadernacion
Caja realizada en terciopelo
Por contra, la arpillera (o tela de saco) se caracteriza por tener una urdimbre muy abierta, con un acabado basto y áspero al tacto. A causa de esta superficie irregular que la caracteriza, no se puede imprimir sobre ella ni estamparla en caliente. Como mucho permite tintarla con sellos o por medio de plantillas, siempre con dibujos de trazos gruesos y sencillos. A veces se pegan sobre ellas trozos de ganchillo o raso, que sirven como contraste.
En cuanto al terciopelo, era una tela utilizada antiguamente para encuadernaciones de gran lujo, (acompañada de incrustaciones metálicas) pero que hoy en día está en desuso. Además es una tela con un mal envejecer, que sólo se aconsejaría para encuadernaciones artísticas de poco uso y sin aspiraciones de durabilidad.
Libreta con cosido secreto belga y buckram
Libreta con cosido secreto belga y buckram
Todo lo contrario sucede con la buckram, la más versátil y duradera de las vistas hasta ahora y, obviamente, la más cara de todas ellas. Las telas buckram se fabrican con algodón y recubrimiento vinílico, son resistentes al agua, se venden con gofrados que imitan telas o pieles, estampan muy bien y tienen un tacto agradable (no tan plástico como el guaflex o el vanol). Además, se adaptan con facilidad al material sobre el que se pegan, con lo que es posible realizar bajo y altorelieves con ellas (al igual que con el resto de telas inglesas descritas).

Todas estas telas se venden en colores planos, sin dibujos, como mucho con acabados que imitan un desgaste con zonas más o menos claras. Para conseguir telas con dibujos incluidos hay que optar por la impresión, el transfer o la serigrafía. Como ya hemos comentados, las telas inglesas se pueden imprimir con inkjet pero, al no estar pretratadas para esta función, la tinta no se fija del todo, y las imágenes pierden resolución y tonos.
tela para encuadernacion
Libreta impresa en lienzo
Para imprimir, por tanto, es mejor escoger materiales que tengan una imprimación específica para fijar tintas. Una tela muy interesante es el lienzo imprimado especialmente para impresoras y plotters (en las imprentas las llaman "canvas"). Se suele utilizar para imprimir con calidad fotográfica pinturas para cuadros o fotografías para publicidad, pero con el lienzo de 240 g se puede encuadernar libros de tacto rugoso y colores vivos. Sin embargo, la tinta se puede llegar a desprender por rozaduras o golpes.
En el mercado internacional existe una buena gama de telas imprimadas para inkjet, pero casi ninguna se vende en tiendas españolas y, en muchos casos, ni tan siquiera europeas. De las que hemos probado hasta el momento, la que imprime mejor los colores (y duran más sin perder fuerza) es la que vende The Electric Quilt Company (con acabados algodón y satinado), aunque es cara y hay que pedirla al extranjero.
libreta con bordado encima
Libreta con tela bordada doll encima de otra
Otra forma de conseguir telas de bellos dibujos es laminar (es decir, pegar papel kraft en la cara posterior) cualquier tela del mercado. Unos materiales funcionan mejor que otros. Siempre es preferible una tela de algodón no demasiado grueso que otra como el nailon o la organza (que se pegan con dificultad). Esta técnica nos permite reciclar telas: un vaquero que ya no nos sirve, un trozo de nuestro vestido favorito... En nuestro caso, solemos tener retales de telas (japonesas, francesas...) para hacer encuadernaciones enteras, o Jelly Rolls (trozos estrechos de telas de algodón de diversos colores y estampados) para hacer lomos. También se pueden pegar por los bordes telas muy suaves encima de otras, como por ejemplo gasas, organzas, etc.
En cuanto al suede, se trata de una tela que imita la gamuza, y se suele utilizar para forrar los interiores de las cajas de protección (la suavidad de su superficie no estropea los libros al sacarlos o meterlos en la caja). También se puede poner como hoja de guarda, o cubriendo el exterior del libro, pero es preferible no colocarla en exterior, ya que los finos hilos que la conforman tienden a recoger la más mínima partícula que se les aproxime y, por ello, se ensucia con mucha facilidad.
Y respecto al moiré, se trata de una tela, generalmente de seda, cuya especial trama crea un tornasol de colores que varía según le dé la luz. Estuvo muy en boga en la ropa de lujo del siglo XIX, pero hoy en día ha desaparecido casi por completo. En encuadernación se suele utilizar como guardas y, a veces, en exteriores, sobre todo en diseños de corte clásico. Existe a la venta un papel que la imita, mucho más barato, aunque sin los "visos" de colores de la tela.
En cuanto al interior del lomo, se usan telas como refuerzo. Es muy común el uso de la llamada tarlatana o capricho, que es una tela con una trama muy abierta. A veces, se puede colocar como refuerzo del lomo tela de algodón, ya sea en todo el lomo, u ocupando el espacio entre los nervios del lomo.
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Tyvek tintado en el lomo de unos
cuadernillos
Por último citaremos el tyvek que, aunque estrictamente no es una tela sino un material sintético de fibras de polietileno fabricado por DuPont, su resistencia y flexibilidad lo asemejan más a las telas que a los papeles. El tyvek es irrompible (se puede cortar pero no rasgar) y permite imprimir y dibujar sobre él. Lo único que lo destruye es el calor (se deforma y encoge, aunque no se llega a quemar), por lo que nunca se debe introducir en impresoras láser. Dependiendo del gramaje se notan más o menos las fibras que lo conforman.



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