Materiales para cartas de menú para restaurantes

Cartas de restaurante
Menú con aspecto de barril de AllBookCovers
Las encuadernaciones para restaurantes son un gran reto. El primero de ellos es encontrar el material adecuado, ya que tiene que repeler el agua y la grasa, y aguantar un manoseo constante. No tenía pensado hablar de materiales tan complicados cuando aún estoy empezando este blog, pero hay mucho desconocimiento a este respecto, y creo que es necesario que los dueños de restaurantes entiendan lo que existe, para que puedan tomar las decisiones adecuadas. Preparaos, porque viene información abundante que no he encontrado reunida en ninguna otra parte en la red, así que tomad lápiz y papel (o pasad por nuestra página web www.ojodeva.com, donde tratamos este tema con más profundidad):


Cartas de restaurante
Un lomo de papel laminado
con una herida por goma elástica
- El papel laminado¡Ay, el papel laminado! Llevo dos días visitando imprentas para ver qué materiales tienen, y todas me responden: "papel laminado". El papel laminado se puede lavar e imprimir, sí, parece perfecto para un restaurante. Claro que luego resulta que el laminado no aguanta el lavado y el sol mucho tiempo, y se empieza a levantar por las esquinas y zonas rotas. 
Ya lo he dicho cuando he hablado de materiales laminados: el papel laminado es el nivel más bajo en cuanto a recubrimientos de materiales. Me dijeron en una imprenta: "El papel laminado es de buena calidad; lo usan en la industria editorial". Claro, como si las editoriales vendieran libros duraderos. El papel laminado vale por ser barato y tener un acabado que parece bueno, pero hay que saber que tiene una rápida vejez y se desgarra si se le pone presión (¡pero a qué cabeza se le ocurre tensar una goma en un lomo de papel laminado!). Si no quieres gastarte mucho, utilízalo, pero que no te engañen sobre lo bueno que es. Yo lo combinaría con otros materiales de mejor calidad en las zonas complicadas, como el lomo o las esquinas. Sirve tanto para realizar una encuadernación de tapa entera, como para recubrir cartulinas sin encuadernar.

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Papel barnizado con UVI, de dotcreativedesign
- El papel barnizado. También ya he comentado que prefiero los papeles con un recubrimiento de barniz, mate a más señas. El barnizado realizado en imprenta es una buena solución para trípticos o dípticos de cartulina sin encuadernar, y se podría usar para recubrir una portada dura (no la parte del lomo). Se puede lograr un buen acabado si se juega con los barnices que tridimensionalizan los dibujos o letras indicados (barniz UVI). Hay que recordar que es obligatorio usar tintas o barnizados con protección UV, para que los rayos del sol no se "coman" el color de la tinta. Ojito: la imprenta puede que sólo lo utilice para grandes pedidos, y para una carta de menú te mande tú sabes a dónde. Pregunta en lugares que tengan tarjetería de alto standing, que lo suelen usar. No es muy resistente al agua y es caro. Si quieres conocer el resto de barnices que se utilizan en imprentas, os recomiendo el blog de Impresum.


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Carta en PVC de GrupoCrisol
- PVC. Sí, resistente y lavable. Pero el tacto es plástico puro. Va con recubrimiento de uretano, y se realizan en tapa dura por medio de termosoldado por alta frecuencia o cosido (pegar esta cosa debe de ser imposible, y eso que me han dicho que hay ciertas colas especiales para plásticos). Se decora con termoimpresion o serigrafia. La versión para los papeles de interior es el "papel-cristal". El típico de plástico de los chiringuitos (al menos, de los que no usan fundas plásticas directamente). Es una de las opciones que suelen dar comúnmente las empresas dedicadas a cartas de restaurantes al por mayor. Valga la foto como ejemplo.

- Papeles sintéticos: No son realmente papeles, sino que imitan al papel, pero están hechos con otros compuestos diferentes a la celulosa. Requieren de tintados y secados especiales, que se realizan en imprentas. Torras papel hace un buen resumen de los problemas que dan y algunas soluciones.


Hay varios tipos:
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Típica carta en Polyart
- Papeles de polietileno. En hostelería se suelen utilizar Polyart y Yupo, que resisten el desgarro y el agua. Tiene la calidad de impresión de un papel estucado y la resistencia de un sintético. Polyart se imprime con offset, y tiene gramajes desde 100g hasta 270g. En las imprentas me ofrecían uno de 240g que no es el más conveniente para una encuadernación en tapa dura (queda la zona doblada en la contraportada demasiado abultada). ¿Y por qué no tienen el más delgado, que es el que viene mejor a encuadernaciones de aspecto más delicado? Pues porque este material requiere un entintado especial para los gramajes inferiores, lo cual me supongo que es una molestia que no quieren en la imprenta (y me imagino que me cobrarían por hacerlo). Por suerte existe la versión Polyart para inkjet, que estoy a punto de probar y ya os cuento (ojo: toda impresión con Inkjet necesitará de un barnizado posterior para aguantar lavados, y no sé cómo se comportará el Polyart). Para cartas de menú rígidas se utiliza el de 270g.
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Menú con Yupo
Yupo tiene un tacto más plástico, pero es mejor que los anteriores para realizar hojas de menús impermeables. Cuando se imprime es bueno darle un capa de barnizado para proteger la tinta. Existen varias gamas, dependiendo de con qué se vaya a imprimir: ya sea offset (Yupo Regular), impresoras digitales HP Indigo (Yupo Blue), o plotter (Yupo Jet), entre otras. 
En Xerox tienen el DuraDocument Paper, que se imprime de casi todas las formas.
A su favor está en que resiste hasta la lejía. En su contra, su superficie extremadamente lisa y brillante lo cual, para amantes de la textura como yo, es un handicap difícil de no tener en cuenta. Además, como me han dicho ayer en una imprenta: "¡Estos materiales no duran para siempre! Están para cambiarse al poco tiempo! ¡Si utilizásemos materiales que durasen para siempre, como quieren los de los restaurantes, ¿de qué comeríamos nosotros?". Pues eso, más claro agua. Resisten más que los laminados, pero tampoco tienen una larga vida, por mucho que los intenten vender como indestructibles.
- Papel poliéster. Es otra alternativa de papeles sintéticos para hacer cartas de menú rígidas, que se hacen con 258 g. Yo conozco el Premium NeverTear de Xerox, que se imprime con tóner. Los he visto también utilizados como hojas impresas para dentro de una carta encuadernada, y como manteles. No parece que se pueda encuadernar en tapa dura con ellos.
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Gmund, en diseño de Newworks
Design Group

- Papeles tratados con repelentes de agua. Son papeles de alta calidad, con un tratamiento en origen que los vuelve resistentes al agua y a la grasa, sin perder su textura de papel. Básicamente, los he visto en la papelera Gmund. Son aquellos que, dentro de su variedad de gofrados, se clasifican como "robust". Son pocas las gamas que tienen esta variante. También hay que tener en cuenta que todos los "robust" vienen con un gramaje de 310g, es decir, no me sirve para recubrir una encuadernación de tapa dura, pero sí es una muy buena opción cuando se hacen trípticos o dípticos, y para otra clase de encuadernaciones, donde este material se combine con otro más flexible para las zonas de doblaje. Por ejemplo: usar un "Savanna" estilo "robust", de color blanco, impreso y colocado como si se tratara de una tapa de madera, en combinación una buckram para el lomo. Sería una buena versión de lo que se podría hacer de forma natural, combinando madera y piel (pero más liviano y manejable). Ojo: ya estamos hablando de cartas más caras que las de imprenta).
- Papeles vinílicos. Hay varios, aunque os relaciono los más conocidos (al menos los que se consiguen más fácilmente):

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Guaflex, imagen promocional
de Guarrocasas
- Guaflex. Material celulósico impregnado de resinas de la marca guarrocasas. Sería la gama baja de los materiales con los que un encuadernador recubre un libro de tapa dura. Suelen tener gofrados que imitan la piel, y existe una gama de hasta 50 colores (hay varios gofrados con blanco y en varias gamas, como Guaflex "intenso", "Atlantis", "Gaia", pero sólo consta que se puedan imprimir los "intenso" (y no tienen la misma resistencia que el Guaflex normal). El "guaflex intenso" soporta una impresión offset con secado U.V. con tintas de secado rápido por oxidación, pero hay que barnizarlo con posterioridad; y también impresión U.V. y digital. Para tiradas pequeñas nos viene bien el digital (aunque tengo que comprobar cómo se comporta el tóner ante el agua y el manoseo). Algunas imprentas me han dado problemas para meter este material en su máquina (tienen "miedito" a que se les atasque), pero ya lo he probado en una, y entra perfectamente colocada para un gramaje de 250g. Además, se puede estampar con hotfoil, serigrafiar o realizar un relieve en seco. Se puede encontrar en imprentas, sobre todo en aquellas que tienen servicio de encuadernación. Pero la suelen utilizar con termoimpresión, por el momento ni una sola imprenta me ha ofrecido Guaflex como una opción para la impresión de cartas para restaurantes. Curioso, como mínimo. Ya tenemos que empezar a pensar en su precio: sólo el material son 5 euros por 1 x 1,40 m, más, el envío del material, la impresión y el recubrimiento con barnizado de la tinta (si es necesario). 
Guarrocasas tiene otro material que publicita como de gran durabilidad, resistente al agua y a la grasa, que es el Vanol / Telflex. Sin embargo, la experiencia personal es que se trata de un papel que, a pesar de tener una capa vinílica, se rompe con más facilidad que el Guaflex (aunque puede que sea superior al "Guafles intenso"). Se puede trabajar con él como con el Guaflex, sólo que no tiene opción de impresión digital. Suelo usar el Telflex para las guardas.
Tampoco recomiendo los recubrimiento de lino o tela de saco, que son utilizadas en portadas de lujo, ya que se ensucian con facilidad.
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Libro de apple realizado con Corvon metal
- Corvon metal-x: La versión metalizada de winter&company. Anuncian que se puede utilizar para hacer menús de restaurante (como otras gamas de esta misma compañía, que me van a enviar para que las pruebe), son resistentes al agua, pero no es recomendable lavarlas o meterles lejía (sigue siendo papel, por mucho que repela el agua). El material es precioso, con varios acabados en texturas y colores. Como anécdota decir que Apple lo utilizó hace un par de años para imprimir su libro-objeto (con aspecto de carcasa antigua de ordenador).
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Imagen promocional de Sumeria
- Cuero sintético: dentro de Guarrocasas, tienen la variante llamada "Sumeria", en 21 colores. Se realiza con Poliuretano (también llamado "uretano", como vais a encontrar citado en algunos sitios). Tiene varios acabados gofrados (clásico, tela, liso, líneas), y se le puede dar un acabado óptico termovirante (que cambie la tinta de color, en estampaciones a más de 150º). No permite la impresión, pero sí la serigrafía y la termoimpresión. Hay que calcular que el precio de este material ronda los 9 euros / m (más los gastos de envío, que suelen sumar bastante más de lo que uno tiene en cuenta). Desconozco otros cueros sintéticos con los que comparar precios y calidades.
Tela vinílica:
Cartas de restaurante
Buckam, de menumaker
- Buckram. Realizada con algodón y a veces con lino. Estamos ya ante tela para encuadernar, que repele el agua y la grasa (y no la lona de PVC, asquerosa cosa plástica sin vida, que se usa para colocar grandes publicidades en exterior y no para hacer un libro ni una carta, como debió pensar el impresor que me la enseñó cuando le pregunté por la tela que tuvieran que repeliera el agua. ¡Qué cosas hay que ver en esta vida!). El recubrimiento por excelencia si se quiere tener una carta para toda la vida. Tiene una alta gama de acabados, desde los que imitan la piel, hasta gofrado con aspecto de tela o metal. Aquí hemos llegado donde empiezo a sonreír al ver y tocar el material. La diferencia táctil respecto al Guaflex es enorme para aquellos que nos preocupamos de estas cosas tan raras del tacto. Al Guaflex se le nota mucho la capa vinílica y es demasiado plástico para mi gusto. No así "la" Buckram. No sólo tiene mejor acabado, sino que también se trabaja de maravilla. Cuando dije "Buckram" hubo un impresor que me miró con cara de odio. Por algo será. ¿Lo malo? Pues claro, el precio, que puede ser de 10 a 20 euros el metro (más el envío, que con acabados especiales hay que pedir a Inglaterra), dependiendo del estilo. Es lo malo que tiene la calidad y la durabilidad. Así que si quieres una carta que no se estropee, siento decirte amigo hostelero, que deberás dejar de pensar en precios de imprenta. "¡No se puede imprimir!", me soltó un impresor cuando la puse de ejemplo de materiales duraderos que usar en restaurantes. Bueno, la buckram se puede serigrafiar, estampar, se amolda perfectamente a los hendidos... Existe una variante llamada "Wibalin Buckram" que se puede imprimir, pero se trata de papel gofrado en realidad.
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Piel, diseño de Sergio Jaua
- Piel. Sí, la piel. Se puede decorar con transfer, gofrar, dorar, tintar..., y hoy en día hasta imprimir. La cuestión es darle después una buena capa de cera para que resista el agua y la suciedad. Porque la piel es una maravilla pero es como si aún estuviera viva, y necesita de mimos. Así que, si escoges una buena piel, deberás preocuparte por ella, y darle una capita de cera si notas que la está perdiendo. Sirve una cera para muebles, tampoco es necesario que compréis productos extraños para tratarla. Ah, y desde aquí ya os decimos que nada de coser los bordes de las pieles. Eso sólo se hace cuando se trabaja con pieles muy gruesas (y esa cosa llamada polipiel...), y queda horrible. Se pueden conseguir acabados muy modernos en piel, sólo hay que saber cómo trabajar con ella. En cuanto al precio, se pueden conseguir tafiletes por unos 10/15 euros (que te dan perfectamente para una encuadernación DINA4). Lo que encarece un trabajo en piel es el tiempo que lleva realizar un buen acabado, así que ahí ya depende del estilo de la encuadernación. El único problema que le veo a la piel es que conseguir un color uniforme de todas las piezas es completamente imposible (ni aún comprándolas todas en una sola remesa). Si se quiere conseguir que todas las cartas de menú luzcan exactamente iguales, entonces no hay más remedio que ir a las imitaciones.


Cartas de restaurante
Acrílico cristal grabado con láser,
hecho por Eben-Ezer
Cartas de restaurante
Cajas de fruta recicladas
y vendidas en todocoleccion.net
A partir de aquí, donde te lleve la imaginación: metacrilato, metal, madera... Todo, eso sí, con el acabado adecuado para cada uno de ellos. He visto, por ejemplo, una encuadernación muy bella hecha con la madera de cajas viejas de bebida (perfecta, por ejemplo, para un restaurante rústico especializado en vinos, o uno que se base en cuidar el medio ambiente y en el reciclaje). Pero no se debe olvidar de darle una capa de barniz para madera. Cualquier cosa antes que el papel laminado. Para encuadernaciones en madera, podéis leer la entrada del blog donde hablo sobre cartas de menú hechas en madera, o nuestras cartas en madera, en nuestra página web. Y podéis ver aquí una presentación con cartas diversas hechas por nosotros:


AVISO PARA DISEÑADORES: Por favor, amigos diseñadores: si hacéis un logotipo o trabajáis la imagen de un restaurante, tened en cuenta que vuestros dibujos y letras, lo más seguro, que tendrán que realizarse sobre diferentes materiales a lo largo del tiempo. Como habéis visto, la impresión no es la forma más corriente en que acabarán realizándose vuestros trabajos. Un restaurante con poco presupuesto se conformará con una carta impresa en papel laminado o en polyart, pero, ¿qué ocurre cuando un restaurante ya de cierto nivel quiere realizar una carta en piel con estampación por calor? ¿Y si se decide por trabajar con un guaflex serigrafiado? Por favor, desde mi más sincero cariño y respeto: haced diseños polivalentes. En estos casos no os tiréis por diseños de líneas demasiado finas que puedan empastar, o con varios colores que sean imposibles de llevar a un solo color. Pensad que no sólo los materiales tienen que ser todoterreno en el diseño para restaurantes, sino también las imágenes que van a ir sobre esos materiales tan especiales.
Tampoco os olvidéis de las tintas. Las de base agua (de plotter o impresoras inkjet) necesita de una capa posterior para protegerla de los elementos. No así las de base solvente. Las tintas UV tienden a quebrarse en zonas que se doblan mucho (lo que ocurre con algunas zonas encuadernadas, así que si la vais a utilizar, no hagáis que el diseño coincida con zonas donde se vaya a doblar el material) y no se fijan bien sobre vinilos. Y las tintas metalizadas no aceptan secados por oxidación (como el tipo de secado que necesita el "Guaflex intenso"). En todo caso, una tinta en exterior, no durará en condiciones más de tres años, así que, si se va a imprimir, no lo hagáis sobre materiales caros, que no merece la pena. En esos casos siempre será mejor un gofrado o una termoimpresión, que tienen una vida más larga y no se van con la luz.
¡Arf!, he quedado a gusto.

Y hasta aquí mi repaso a los materiales más usados en cartas de restaurantes. Para más información, pasad por nuestra página web, donde tratamos en más profundidad cada uno de los materiales con los que hacemos las cartas para restaurantes. ¡Buen día a todos!

6 comentarios:

  1. Hola, buenos dias tardes o noches, me parecio bueno su articulo sobre los materiales... y gracias por el consejo... y de todo corazón gracias... por este articulo... saludos..

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    1. No hay de qué, Jordi. Si quieres hacer alguna carta de restaurante puedes ponerte en contacto con nosotros. Aunque estamos en España, colaboramos con encuadernadores de hispanoamérica. ¡Saludos!

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  2. Hola
    muy bueno el articulo.
    Estoy buscando hacer una carta para una restaurante de baja gama, algo bonito, resistente al agua y al manoseo, algo económico.
    ¿Que material me recomiendan?.

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    Respuestas
    1. Hola, Yerson. Pues, el más barato y de gama baja es el papel laminado. Eso sí, tienes que tener en cuenta que, cuanto más barato, menos tiempo va a durar la carta. No hay nada que cumpla los requisitos de "bueno, bonito y barato"

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  3. El consejo final es lo que vengo intentando hacer entender desde hace años a diseñadores con los que he colaborado. Diseños estampables en un cuño, si no no valen para muchas cosas.

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    1. Pues sí, Rafa. Pero creo que hay un gran desconocimiento de los materiales y de cómo el material influye en la forma de trabajar sobre él. Me imagino que eso no lo dan en las escuelas de diseño. Y, para mí, es básico. Tienes que saber con qué vas a trabajar, en dónde va a aparecer tu diseño.

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