Antonio Vélez Celemín: el maestro de los papeles decorados

Quisiera empezar esta sección sobre encuadernadores, justamente por alguien que no es conocido por esa faceta suya. Antonio Vélez Celemín fue mi maestro de papeles al engrudo y papeles al agua, y le estaré eternamente agradecido por enseñarme sus técnicas. En un trabajo como éste, donde el silencio sobre sus trucos fue la fuente de ingresos de muchos artesanos, siempre es de agradecer que algunos vayan rompiendo estas barreras. Por una parte, pierde compradores de sus papeles pero, por otra, gana a un alumno agradecido que le contará a otros quién es un gran maestro, y esperará con paciencia que se organice una clase más avanzada con sus nuevos descubrimientos.
Antonio Vélez Celemín
Estilo de Ugo Zovetti convertido en flor

Celemin cuida sus estudios y sus clases. Cuando coincidimos, se le notaba que estaba enganchado con el estilo de Ugo Zovetti reconvertido en círculos florales en papeles al engrudo. Mientras sus alumnos luchábamos con la humedad del papel y las arrugas, él le daba vueltas a una nueva versión. Aún conservo el papel que nos dio a cada uno de regalo. Nunca lo usaré, no podría.

Antonio Vélez Celemín
Rasqueta de coche
Antonio Vélez Celemín
Tabla giratoria
Estaba tan concentrada en los papeles, que me olvidé de sacar fotos. Las que aquí subo pertenecen a su blog sobre marmoleado. Me hubiera gustado compartir con vosotros su cajita de juguetes para los papeles al engrudo. Al empezar la clase, abrió aquel cajón y empezó a sacar los más extraños artilugios. Así fue como empecé a descubrir lo que es un peine de silicona de pintor, o la rasqueta para el hielo de los coches. ¡Ay, la rasqueta!, que por más vueltas que he dado no he sido capaz a conseguir otra como ésa (y, por ello, no he podido repetir los bonitos trazados que conseguí con ella). ¡Y el invento de la tabla giratoria hecha con una base para tele y un trozo de madera recubierto con un mantel plástico!
Antonio Vélez Celemín
Doble papel
Antonio Vélez Celemín
Varias capas
Y, claro, con las ganas que yo tenía de hacer papeles al engrudo (llevaba tiempo leyendo e informándome al respecto, pero nunca había dado el paso), pues pasé por una tienda de los chinos y me compré mis propios juguetes. Me imagino que, si lee estas líneas, se acordará de aquella "entusiasta" que llegó a clase con una escoba de silicona, o una escobilla para untar huevo en repostería. Si lee estas líneas le diré que, desde entonces, he conseguido un montón de juguetitos más (de los que hablaré un día de estos).

Antonio Vélez Celemín
Arquitectura oriental
Antonio Vélez Celemín
Prueba a partir el color
 Aunque me imagino que, si conoces a Celemín, será por sus papeles al agua, su gran pasión desde 2004 (suyo es el libro de El marmoleado: del papel de aguas a la obra de arte). Sé que ahora está dando clases por el mundo y ha organizado la exposición sobre papeles decorativos en Madrid (de la que hablaré en breve). Él es una persona apasionada y, desde aquí, me gustaría decirle que no pierda esa pasión. Que un buen maestro se reconoce enseguida y se aprecia cada vez más con el tiempo. Muchas gracias por tus enseñanzas. Tu conocimiento me ha ayudado a crecer y a buscar también mis innovaciones. Es un orgullo decir que me diste clase. Y seguro que no soy la única que tiene este sentimiento.

Antonio Vélez Celemín
Art nouveau

 Maestro: muchas gracias.

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